Su tiza.
La efervescente tiza.
La tiza hedionda,
cáustica;
la negra tiza rancia…
Stream Of Consciousness*
Hace días que repaso la historia de la literatura. En un primer momento, arriesgué a abrir las puertas de la Literatura universal pero estaba abarrotada. Las cerré cuando noté que se escapaba el brazo derecho de Cervantes y la pierna izquierda de Joyce. Luego, me aventuré por la Literatura latinoamericana, lugares extraños si habré visitado alguna vez. Pero, atosigado del clima hostil que penetraba las ventanas, me di por vencido. Acoté mi búsqueda a la Literatura argentina. Vasta cantidad de obras que se deshilachaban en tiras circulares hasta caer en suelo pampeano. Está búsqueda eterna representa un gran paso para todo escritor. En especial si la intención es ser reconocido por algo más que unas coplas diminutas lanzadas al vacío de un acto escolar. Pero cómo expresar lo aún no-dicho en millenios.
Se sentó calladito en ese banco. Por primera vez decidió hacer caso y cerrar los ojos. Se concentró en recordar, lo mejor que pudo, las palabras que habían sobrevolado los mates con ella. Se durmió pensando y el pensamiento lo llenó todo. Abrió los ojos y ya no sentía nada. La luna nueva no le decía nada. Sólo le molestaba la sentencia que impartía la tenue luz del farol y su insoportable impasibilidad.La deidad me dijo que iba a volver
para confesarme su próximo paso
al eterno.
Él movía, mudo,
un hilo por vez.
Uno
notaste que la Luna cae a relámpagos
Dos
entendiste que el corazón es ajeno
Tres
la frase se te enroscó en la garganta
Cuatro
bebiste el veneno de la conciencia
Cinco
te convenciste de que solo se está mejor
Seis
sabías que vos sos varios.
Pero de nuevo,
me preguntó:
Cuántos mundos caben en
seis palabras?
Escribo porque no quiero hablar
Escribo para recitarte palabras sucias
Escribo para que me escuches
con esos ojos atentos
Escribo para que un personaje te viole
y se lleve tu alma
Escribo para que dejes de decirme ñoño
y parecer copado
Escribo para que me quiebres
de a poquito
Escribo para sentirme un poco más vivo
que antes de escribir
Escribo por las dudas
Escribo para que el árbol de mi vecina le haga sombra
a una mujer en llantos
Escribo para que un faraón egipcio viaje al siglo XXI
y conozca el Obelisco
Escribo para llorar sangre
y ensuciarte la panza
Escribo para que mi mejor amiga no esté
tan lejos
Escribo para que sepas que escribo
Escribo porque me gusta
Escribo porque disfruto viajar en colectivo
Escribo porque el silencio me tortura
en silencio
Escribo porque la lluvia me atormenta
Escribo porque siento que no siento
Escribo porque lo que escribís
me parece hermoso
Escribo para que veas que existo
Escribo porque sí